Auditoría reglamentaria de PRL en una ONG: caso CEAR (comisión  Española de ayuda al refugiado)

Actividad y contexto

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) desarrolla en España una actividad social y humanitaria centrada en la defensa del derecho de asilo y de los derechos humanos, y en el acompañamiento integral de personas solicitantes de protección internacional, refugiadas, apátridas y migrantes en situación de vulnerabilidad. Su operativa combina componentes de acogida (recursos residenciales y atención de necesidades básicas), intervención social, orientación e inclusión socio‑laboral, atención psicológica y asistencia/acompañamiento jurídico en el proceso de protección internacional, con presencia territorial y coordinación frecuente con administraciones y entidades colaboradoras.

Este tipo de organización presenta particularidades relevantes para PRL: diversidad de centros propios o de entidades publicas y dispositivos (oficinas, centros/pisos de acogida y, en su caso, atención itinerante), alta carga emocional de la intervención, trabajo por turnos en algunos recursos y exposición a riesgos psicosociales (estrés, fatiga por compasión, gestión de situaciones de conflicto), además de los riesgos habituales de seguridad y ergonomía en puestos administrativos.

Planteamiento de una auditoría reglamentaria de prevención

La auditoría reglamentaria del sistema de prevención se plantea como un proceso sistemático, objetivo y documentado, orientado a verificar la adecuación legal y reglamentaria del sistema preventivo, así como su implantación y eficacia real en la organización. En un entorno como el de una ONG con atención directa a personas, el enfoque auditor se apoya en una lógica basada en riesgos, priorizando procesos y actividades con mayor exposición y consecuencias potenciales.

  • Adecuación legal y reglamentaria del sistema preventivo (estructura preventiva, planificación, formación e información, coordinación de actividades empresariales cuando aplique, vigilancia de la salud, etc.).
  • Implantación real: coherencia entre lo descrito (procedimientos, instrucciones y registros) y lo ejecutado en centros y equipos.
  • Eficacia del control operativo: gestión de los riesgos prioritarios (psicosociales, ergonomía, seguridad en centros con atención al público, emergencias y autoprotección en recursos residenciales, etc.).
  • Gestión por indicadores y mejora: seguimiento, investigación de incidentes/accidentes, acciones correctivas y revisión periódica del sistema.

Metodológicamente, el trabajo se desarrolla mediante revisión documental, entrevistas (dirección, responsables, mandos y una muestra representativa del personal) y verificación en centros. Se aplica muestreo y trazabilidad entre riesgo identificado, medidas planificadas, ejecución, evidencias y seguimiento.

Resultado de la auditoría: satisfactorio

El resultado global fue satisfactorio, constatándose un sistema preventivo estructurado y operativo, con evidencias de planificación y despliegue coherente con la actividad y con el contexto de atención social.

Como es habitual en auditorías reglamentarias, se identificaron oportunidades de mejora no críticas orientadas a reforzar la consistencia del sistema. Estas mejoras se plantean para consolidar la robustez del sistema y facilitar una mejora continua medible, especialmente en entornos donde la prioridad es asistencial.

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